sábado, 24 de marzo de 2012

Microrrelato para 5/4/2012


Derechos del consumidor
Con nuestro mecánico de confianza volvió papá a discutir una mañana de sábado más, en aquella ocasión para echarle en cara lo mal que volvía a funcionar el coche. Tan acostumbrados estábamos al espectáculo mi hermana y yo, que jugábamos en el asiento trasero ajenos a unas voces que esa mañana fueron subiendo de intensidad.

Un desgarrador grito, seguido del aparatoso estruendo de la puerta metálica del taller, nos sacaron de nuestra distracción para sumirnos en largas horas de hambre y silencio. 

Con lágrimas en los ojos, mamá nos pidió luego en comisaría que nos acordásemos siempre mucho de papá...  

domingo, 12 de febrero de 2012

Microrrelato para 16/02/2012


La higiene es fundamental
Se dibuja una sonrisa mellada en su rostro cuando cojo el teléfono y hacemos coincidir nuestras manos en el cristal. Sé que detrás de ella se esconde una seria preocupación, por más que intente disimularlo.

Todavía no se atreve a compartirla conmigo, pero en cuestión de minutos saldrá a la luz. Estoy seguro.

Y entonces llega el momento.

Con el pelo ligeramente alborotado por las caricias de su madre, con la que comparte asiento, respira profundamente y me espeta con aparente inocencia: “Papá, que te duches aquí siempre con gel...ya sabes” Mi mujer sonríe.

sábado, 21 de enero de 2012

Microrrelato para 02/02/2012

Verás la luz
 «Joderme», repite Micky saboreando la palabra hasta convertirla en uno de los mantras de la sala de visitas. Sin despertar la curiosidad de sus compañeros ni de los desdichados familiares, balancea mecánicamente la cabeza en un rincón mientras sujeta con fuerza un arrugado papel en el que quedan restos borrosos de caligrafía femenina.

Desde la entrada, el doctor me indica que ya es la hora de su tratamiento. Sin sacarle de su mundo consigo levantarle y que me acompañe hasta el consultorio, mientras rezo para que no vuelva a transformarse en cuanto vea los electrodos...

domingo, 15 de enero de 2012

Microrrelato para 19/01/2012

El sonido del silbo
- Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada... Ni movimientos bruscos, ni golpes violentos. Lo que debes hacer en cuanto te clave sus colmillos es dejarla sin respiración. Sólo así podrás zafarte de ella y disponer de un escaso tiempo para luchar por tu vida ¿Lo has entendido?

- Sí, papá...

- Ahora duerme, que yo estaré alerta


El capitán Matthews tapó a su pequeño hijo y salió de la tienda. Junto al fuego, a la orilla del Zambeze, oyó los primeros silbos de las mambas.

domingo, 8 de enero de 2012

Microrrelato para 12/01/2012


Alivio
“¡Al diablo!” le gritó con todas sus fuerzas, mientras sus pequeñas manos se abalanzaban rabiosamente una y otra vez contra un pectoral cuarentón que no oponía resistencia.

Sin voz y hecha un mar de lágrimas, recogió sus cosas en una maleta de circunstancias y pegó un portazo de los que hacen historia. Desde la cama él rió y se sintió profundamente aliviado.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Microrrelato para 08/12/2011

Sin tacto
- El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso. Desde que lo maldije hace dos semanas por no hacer lo que debía, nada ha vuelto a ser lo mismo. Y el muy boludo se mantendrá en sus trece hasta que no le pida perdón...

Desde el otro lado del teléfono no dejaban de darle ánimos.

- Gracias, pibe, mañana te explico. Ahora voy a cenar.

Colgó y se arrastró lastimosamente hasta el comedor. Absorto ante su plato, oyó a su madre que le decía:

- Come algo, Leo, y deja de pensar ya en el penalti del Bernabéu...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Microrrelato para 17/11/2011


Libre
“Muerto pero mío” dijo para sí mientras esbozaba una maquiavélica sonrisa que pasó desapercibida, al igual que la furtiva visita del juez y los dos testigos, que salían juntos por la puerta de atrás.

Antes de hacer pasar a la habitación a sus recién estrenados hijos, se sintió liberada de aquel rijoso anciano y lloró de felicidad, unas lágrimas muy valiosas para ser convincente plañidera. 

Con la cara humedecida, abrió la puerta y comunicó la triste noticia con estudiada afectación. Mientras pasaban todos para la vela, sintió una conocida calidez en el abrazo del fornido enfermero.