Por un momento nos ha permitido olvidarnos de la mayoría de nuestros problemas para alegrarnos por su victoria. Ha hecho que mucha gente que no se interesaba por este deporte empezase a sentirlo, a empaparse un poco de la culturilla futbolera y a discutir sobre él. En este sentido, me ha sorprendido gratamente el interés demostrado en las conversaciones de sobremesa por algunas de mis compañeras de trabajo como mi querida antagonista, la Cachonda Habladora. ¡Quién me lo iba a decir! De vez en cuando no podían evitar irse para su terreno (que si "qué guapo es Torres", "qué romántico es Iker", etc.), pero todo se puede disculpar.
Recuerdo en especial una discusión que tuve con ellas y que los entendidos futboleros denominarían "de Menottistas y Bilardistas"... Dicho de otra manera, entre el juego bonito y resultadismo. ¡Qué prácticas ellas, todas alineadas en el segundo bando! Menos mal que la selección española (e incluso la alemana, todo sea dicho) me ha apoyado para demostrarles que se puede jugar bien y ganar (¡y encima convencer al mundo entero!), y que mejor premio merece quien se esfuerza en crear.
Me gustará seguir y animar estas discusiones futbolísticas con mis compañeras. Prometen por el aire fresco de sus opiniones (aunque no tenga que compartirlas).
Y antes de que se me olvide... ¡agradecimiento al pulpo Paul!