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viernes, 5 de noviembre de 2010

Otro microrrelato

El juego de Ole
Rutinariamente intercambio sus pulseras identificativas, porque sé que le descoloco.

Al abrir el maletín y exponerme cada mes las referencias de su muestrario, el metódico y ordenado Olegario Maluenda ve sometida su paciencia hasta los límites del estoicismo. Con una indumentaria que vivió mejores tiempos, mueve su escasa y oronda anatomía resoplando con frecuencia. Los vahídos se escapan por debajo de su bigote cano, al tiempo que entorna los ojos y se seca el sudor nervioso.

Entre sus compañeros de profesión se habla de sus ventas. Al cogerme de la mano por primera vez, comprendí el secreto de su éxito.

viernes, 22 de octubre de 2010

Microrrelato para 4/11/2010

Lo prometido es deuda. Ahí va el primer microrrelato para el concurso semanal del programa Hoy por hoy de la Cadena Ser. Os aconsejo leerlo con detenimiento para entenderlo.

Sin amaneceres
- "Rutinariamente intercambio sus pulseras identificativas, pero ni con esas mejora"

En un vano intento por recuperar a la anciana, su hija seguía el tratamiento prescrito por el doctor Urrutia: reproducir los acontecimientos originadores de la patología para despertar a su madre de la noche oscura de su memoria. Sin saberse los causantes de aquella postración, los gemelos se prestaban dócilmente al juego con inocencia infantil.

En aquella habitación de hotel y con un desconocido, Leire se despojó de su coraza y mostró la desnudez de su desesperanza...

- "Nomeolvides, qué ironía"