Hace mucho, tal vez demasiado, que este blog parece contener únicamente los microrrelatos que escribo para el concurso que organiza semanalmente el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser. Algunos son escritos con especial ilusión, otros simplemente para cubrir el expediente, y por último también se encuentran algunos que una vez leídos con distancia no me gustan ni mí mismo.
Todo microrrelato o escrito que se publica en este blog es un vehículo de expresión de su autor respecto a cualquier tema, pero está concebido para que lo leáis, lo hagáis vuestro y opinéis al respecto, sea cual sea vuestra postura. Un blog se nutre de la relación con sus lectores, así que os animo a participar más a menudo en éste para mejorarlo constantemente y mantenerlo vivo. Todo ello no quita que os agradezca el rato que le dedicáis de vez en cuando.
Sigamos dándole vida entre todos a este blog. Aquí os sigo esperando...
martes, 8 de mayo de 2012
sábado, 31 de marzo de 2012
Microrrelato para 05/04/2012
Sin problemas de transmisión
Con nuestro mecánico de confianza tuvo
que ir mamá a la capital para cobrar el décimo, mientras papá se
quedaba en casa con una pierna en alto. Aquella mañana Pepe había
dejado su habitual mono azul y se había vestido de domingo.
Desde la ventana del salón pude ver su
pícara sonrisa mientras le abría la puerta a mamá, radiante con su
vestido floreado y un precioso recogido.
Regresó justo antes de la cena con el
premio, el pelo suelto y una sonrisa nerviosa. Meses después supimos que, a pesar del mecánico, aquel día falló la marcha atrás.
sábado, 24 de marzo de 2012
Microrrelato para 5/4/2012
Derechos del consumidor
Con nuestro mecánico de confianza volvió papá a discutir una mañana de sábado más, en aquella ocasión para echarle en cara lo mal que volvía a funcionar el coche. Tan acostumbrados estábamos al espectáculo mi hermana y yo, que jugábamos en el asiento trasero ajenos a unas voces que esa mañana fueron subiendo de intensidad.
Con nuestro mecánico de confianza volvió papá a discutir una mañana de sábado más, en aquella ocasión para echarle en cara lo mal que volvía a funcionar el coche. Tan acostumbrados estábamos al espectáculo mi hermana y yo, que jugábamos en el asiento trasero ajenos a unas voces que esa mañana fueron subiendo de intensidad.
Un desgarrador grito, seguido del
aparatoso estruendo de la puerta metálica del taller, nos sacaron de
nuestra distracción para sumirnos en largas horas de hambre y
silencio.
Con lágrimas en los ojos, mamá nos pidió luego en
comisaría que nos acordásemos siempre mucho de papá...
domingo, 12 de febrero de 2012
Microrrelato para 16/02/2012
La higiene es fundamentalSe dibuja una sonrisa mellada en su rostro cuando cojo el teléfono y hacemos coincidir nuestras manos en el cristal. Sé que detrás de ella se esconde una seria preocupación, por más que intente disimularlo.
Todavía no se atreve a compartirla conmigo, pero en cuestión de minutos saldrá a la luz. Estoy seguro.
Y entonces llega el momento.
Con el pelo ligeramente alborotado por las caricias de su madre, con la que comparte asiento, respira profundamente y me espeta con aparente inocencia: “Papá, que te duches aquí siempre con gel...ya sabes” Mi mujer sonríe.
sábado, 21 de enero de 2012
Microrrelato para 02/02/2012
Verás la luz
«Joderme», repite Micky saboreando la palabra hasta convertirla en uno de los mantras de la sala de visitas. Sin despertar la curiosidad de sus compañeros ni de los desdichados familiares,
balancea mecánicamente la cabeza en un rincón mientras sujeta con fuerza un arrugado papel en el que quedan restos borrosos de caligrafía femenina.
Desde la entrada, el doctor me indica que ya es la hora de su tratamiento. Sin sacarle de su mundo consigo levantarle y que me acompañe hasta el consultorio, mientras rezo para que no vuelva a transformarse en cuanto vea los electrodos...
Desde la entrada, el doctor me indica que ya es la hora de su tratamiento. Sin sacarle de su mundo consigo levantarle y que me acompañe hasta el consultorio, mientras rezo para que no vuelva a transformarse en cuanto vea los electrodos...
domingo, 15 de enero de 2012
Microrrelato para 19/01/2012
El sonido del silbo
- Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada... Ni movimientos bruscos, ni golpes violentos. Lo que debes hacer en cuanto te clave sus colmillos es dejarla sin respiración. Sólo así podrás zafarte de ella y disponer de un escaso tiempo para luchar por tu vida ¿Lo has entendido?
- Sí, papá...
- Ahora duerme, que yo estaré alerta
El capitán Matthews tapó a su pequeño hijo y salió de la tienda. Junto al fuego, a la orilla del Zambeze, oyó los primeros silbos de las mambas.
- Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada... Ni movimientos bruscos, ni golpes violentos. Lo que debes hacer en cuanto te clave sus colmillos es dejarla sin respiración. Sólo así podrás zafarte de ella y disponer de un escaso tiempo para luchar por tu vida ¿Lo has entendido?
- Sí, papá...
- Ahora duerme, que yo estaré alerta
El capitán Matthews tapó a su pequeño hijo y salió de la tienda. Junto al fuego, a la orilla del Zambeze, oyó los primeros silbos de las mambas.
domingo, 8 de enero de 2012
Microrrelato para 12/01/2012
Alivio
“¡Al diablo!” le gritó con todas
sus fuerzas, mientras sus pequeñas manos se abalanzaban rabiosamente
una y otra vez contra un pectoral cuarentón que no oponía
resistencia.
Sin voz y hecha un mar de lágrimas,
recogió sus cosas en una maleta de circunstancias y pegó un portazo
de los que hacen historia. Desde la cama él rió y se sintió
profundamente aliviado.
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