sábado, 16 de abril de 2011

Microrrelato para 17/4/2011

Memento mori
Todos apretujados en aquel enorme congelador, desconocidos, desnudos, abandonados a su suerte. Decidido a no dejarse atrapar por el gélido abrazo de la muerte, vio claro que necesitaba establecer alianzas. Desde su rincón intuyó la presencia de varias familias, mujeres, adolescentes huérfanos y niños ausentes.

Décadas después, recordó con dulzura a Januzska, aquella frágil polaca con la que compartió espacio. Su cálido abrazo y sus prolongados besos le permitieron sobrevivir e iniciar una corta vida en común. Al resto, el frío los hizo libres.

domingo, 10 de abril de 2011

Microrrelato para 14/4/2011

Santa Lucía
Un apuesto joven, al que besó en los labios con dulzura, se había convertido en el príncipe azul de Fulgencia... y en el centro de todos los corrillos en la aldea.

Bordeando los cincuenta, ella era una recién llegada al mundo del deseo, del que su padre había apartado enviándola entre establos y aperos. Con el ánimo de recuperar el tiempo y las pasiones perdidas, se desvivía en revivir a marchas forzadas su escaso y marchito atractivo.

Enfrascada de lleno en esta labor, no sospechaba que su adonis de ciudad visitaba con demasiada frecuencia al párroco.

lunes, 4 de abril de 2011

Microrrelato para 7/4/2011

En la antesala
“Ella sabrá lo que hace” es una frase que nunca podré aplicarle.

Con la pericia de un cirujano de campaña, extirpó sin anestesia mi sueño para trasplantarme la más cruel de las pesadillas. Durante el postoperatorio me aplicó sonrisoterapia, un tratamiento a base de falsa ingenuidad altamente tóxica, para combatir un mal que jamás alcanzó a comprender.

Ese oscuro dolor ya se ha extendido irremisiblemente a mi alma. No tengo salvación, pero quiero verla hoy por última vez. Ella, que llenó mi vida, que me la acabe de quitar.

Mañana seré mera estadística y no habrá aprendido nada.

Curiosidades cinematográficas

De vez en cuando se tiene suerte y aparecen por Internet materiales sorprendentes por su calidad. En este caso se trata de un vídeo de Vimeo en el que se muestra, en pocos minutos, la evolución de los títulos de crédito de las películas durante el siglo escaso de existencia del séptimo arte. Sorprende, por ejemplo, la vigencia estética de algunos de las películas de Hitchcock.

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, disfrutad de lo que viene a continuación. Merece realmente la pena.

domingo, 13 de marzo de 2011

Microrrelato para 17/3/2011

Energía

- “Totalmente...”

Tras cinco minutos que le parecieron un siglo, todo se concentró en aquella palabra. Nunca antes esas diez letras, aderezadas para la ocasión con tanta seguridad, habían tenido aquel significado para Andrés.

Diez letras, una palabra. La orden de abrir compuertas a un torrente de sensaciones que había intentado contener hasta el momento justo. Energía en estado puro que produjo megavatios de júbilo y vida, que le impulsaron para llegar como un rayo frente a aquella puerta. Esperó a que se abriese y la encontró sonriente.

Al besarla, el contador se disparó...

sábado, 5 de marzo de 2011

Microrrelato para 10/3/2011

Éxodos
“Con este amargor tan extraño, el mismo que acabas de descubrir, la miré por última vez y lloré como una mujer por no haber sabido defenderla. Supe que jamás volvería, y sentí en lo más profundo una punzada que me ha acompañado desde entonces”.

Sin dejar de hablar, el anciano le ofreció su pañuelo :
“Sécate las lágrimas y abre bien los ojos. En mitad de esta oscuridad han de ayudarnos a cruzar el monte y ponernos a salvo. Cada vez nos queda menos”.

Sonó a cruel ironía del destino cuando oyeron el cerrojo de un mauser.

sábado, 26 de febrero de 2011

Microrrelato para 03/03/2011

La decisión
“¿Por qué me mira así? Por mucho que me digas que no le haga caso, que no tengo de qué preocuparme, nos clava su mirada y seguro que hasta me echa mal de ojo. Y con lo supersticiosa que soy, ya sabes el repelús que me da. ¡Hasta aquí podíamos llegar!”

Hecha un auténtico basilisco, le lanzó un ultimátum: “O ella o yo. Si no te gusta, ya sabes lo que hay. Tú mismo...”.

Desde aquel día, la madre de Juan besa el frío mármol de la mesita todas las noches de pasión.